Sant Jordi 2020: la tristeza serpentea entre libros y rosas, pero el cambio, obliga

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Hoy, para una mayoría será un día en el que la tristeza se hará más grande y el vacío llenará numerosos espacios. Suele ocurrir cuando llegan días señalados en el calendario y que, por alguna razón, quienes lo celebramos, no podemos mantener la tradición. Entonces estos hilitos del pasado se mueven en la memoria y nos abraza una suerte de melancolía.

Ese día ocurría que todas las tiendas regalaban rosas, los bares y restaurantes también. Sant Jordi suele ser un día de murmullos, de trajines, de citas cafeteras para entregar ese libro, esa rosa, a alguien que queremos, a alguien que deseamos manifestar nuestro afecto.

Por Sant Jordi, tenemos la costumbre de salir a pasear y callejear entre libros, lectores y escritores, y floristas claro. Este año no puede ser, pero la razón, más allá de lo evidente, viene teñida de incertidumbre, de lo desconocido y el miedo.

Hoy la tristeza serpentea entre nuestras vidas.

Las personas y familias padecen infinidad de disonancias informativas.

Sabemos que por más que alguien se arrogue con la razón y la verdad, ello es sólo una parte de ese todo inmenso, aún por delimitar, en el que numerosos equipos médicos, de enfermería, nosotros como trabajadores sociales sanitarios, estamos investigando. 

Como trabajadores sociales sanitarios nos adentramos en un tiempo nuevo, en unas nuevas realidades que deberemos investigar y analizar mediante el método científico. El tiempo de los relatos genéricos que «sirven tanto para un roto como para un descosido», pasó, aunque haya todavía quien sigue en ello. Ahora estamos convencidos, el don de la ambigüedad, para flotar en cualquier medio, ha llegado a su fin. Como trabajadores sociales sanitarios tenemos la responsabilidad de generar datos fiables, representativos, acumulables, medibles, veraces; tenemos la responsabilidad de investigar y verificar nuestros métodos a la vez que desarrollar nuevas tecnologías que permitan, además de la atención individual y familiar, acciones a gran escala cuando sea necesario. 

Desde la Sociedad Científica Española de Trabajo Social Sanitario y desde el Máster Universitario de Trabajo Social Sanitario de la UOC estamos en esta línea estratégica de futuro. Los principios inspiradores son eso, principios inspiradores, pero sin acción que los soporte sirven de literatura de relleno.

La sociedad ha cambiado. El mundo ha cambiado. El sistema sanitario ha cambiado. Las personas han cambiado. Como trabajadores sociales sanitarios tenemos que cambiar y repensar, reinterpretar y reinventar nuestra presencia en el sistema sanitario.

Este Sant Jordi extraño es abono para el cambio.

Barcelona, 23 de abril de 2020 – Dolors Colom Masfret

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